7 consejos para padres sobre cómo hacer crecer a un niño intacto y agradecido

Nosotros, como padres responsables, queremos criar a nuestro hijo al máximo preparado para la vida independiente en este mundo impredecible. Pero digamos la verdad: muchas personas, al “prepararse para una vida independiente”, solo significan una buena educación formal. Desde temprana edad, al niño se le enseñan matemáticas, escritura, ciencias y otras ciencias, y un poco más tarde se lo envía a una escuela sólida. Por supuesto, todo esto es útil y necesario en la vida adulta, pero ¿es suficiente para que crezca un niño virgen?

Calculemos cuántas veces has visto niños inteligentes y educados que están obsesionados con ellos mismos y que ni siquiera están interesados ​​en las opiniones, los deseos y los intereses de las personas más cercanas a ellos. ¿Cuántas veces te has encontrado con niños estúpidos que no ponen a sus padres en nada (falta de respeto, rudeza, arrogancia, arrogancia, mentiras)? ¿Y cuántas veces has conocido a los excelentes estudiantes, que ya a la edad madura dependen por completo de los padres? Dichos niños a menudo son llamados malcriados. Y la verdad es que no existe tal gen que pueda “echar a perder” al niño. Los únicos que pueden hacer esto son sus padres.

Vale la pena comprender una cosa: un niño sensible, atento y desinteresado no trabaja por casualidad, es solo el mérito de sus padres. Debido a que la influencia clave en el bebé es proporcionada por ellos. Tu hijo es un reflejo de ti mismo. Por lo tanto, el mejor consejo para educar a un niño ideal es ser un buen ejemplo para él. Pero si todo fuera tan simple, entonces no surgirían problemas con la educación.

Estos son algunos consejos que pueden ayudarlo a crecer como una persona generosa, atenta y responsable. Antes de leerlos, pregúntese: ¿qué rasgos de carácter desea ver en su hijo dentro de unos años? Deje que sus respuestas se conviertan en su meta preferida, que perseguirá, criando a su hijo.

1. Amor, pero designa límites

La educación de un niño virgen siempre se equilibra entre dos extremos: el amor y los límites de lo permitido, calidez y severidad, generosidad y rechazo.

Todas las mañanas pregúntese: “Si pudiera enseñarle a mi hijo (hija) solo una cosa hoy, ¿qué podría ser?”. Compruebe si la respuesta corresponde a sus objetivos, que persigue en la crianza. Por la noche, haga una pregunta de control: “¿Qué le enseñé a mi hijo hoy?”.

2. ¡Deja de condescendencia!

Una buena educación no se trata de asegurar que su hijo sea feliz. Se trata más de cómo enseñarle a lidiar con fallas, fallas, errores y problemas.

La valla constante del niño de todo lo que puede causar frustración no lo ayudará a dominar esta habilidad crítica. Esto no le enseñará a superar las dificultades, confiando únicamente en su propia fuerza.

Deje de cuidar a su hijo. Dale la oportunidad de aprender cómo manejar su vida por su cuenta, mientras que los errores no son tan dolorosos.

3. Aprende a empatizar

A los niños que no hablan se les enseña a no siempre a ponerse a la vanguardia. En cambio, pueden tener en cuenta las opiniones, los deseos y los intereses de las personas de los alrededores (especialmente los cercanos).

La empatía es una habilidad que permite a una persona pequeña pensar y mirar lo que está sucediendo desde la posición de otro. Esta es la base para el desarrollo de rasgos tales como el respeto, la moderación, la bondad y el desinterés.

4. Desarrollar la responsabilidad financiera

Una de nuestras principales tareas como padres es enseñarle al niño a vivir confiando solo en sí mismo. Esto significa que debemos enseñarle cómo administrar sus finanzas de forma independiente y no esperar a que sus padres le entreguen un sinfín de folletos.

Si le apetece algo así como un “cajero automático de oro” para sus hijos, entonces la decisión más sensata es cerrar su billetera.

Un niño desinhibido es aquel que entiende las palabras “no” y “ahora no”.

5. Di “no” sin culpa

La satisfacción constante de los deseos del niño no ayudará a enseñarle que la vida no siempre irá de acuerdo con su plan. Agregue la palabra “no” a su léxico y no se sienta culpable cuando tenga que pronunciarlo. Créanme, a la larga sus hijos se lo agradecerán por eso.

6. Enséñale a dar, no solo a recibir

Dé a sus hijos la oportunidad de comprender que pueden cambiar vidas simplemente dando o haciendo algo por otras personas. Después de todo, muchos de ellos ni siquiera saben que esto es posible.

En algún lugar me llamó la atención un artículo en el que se decía que los niños generosos no solo son menos egoístas y aprecian más a los demás, sino que también son más felices en la vida.

Una de las mejores maneras de proteger al niño del egoísmo es involucrarlo periódicamente en el trabajo voluntario, sin incluir recompensas materiales.

7. Reemplaza la “I” con “nosotros”

Los niños son egocéntricos. Ellos piensan que el mundo gira solo a su alrededor. Están más interesados ​​en sí mismos y en sus propias necesidades, y no prestan atención a las opiniones y deseos de los demás. Y para no permitir que se estanquen solo en ellos mismos, debemos alejarlos del infinito “I-I-I” y enseñarles a pensar en el formato “we-we-we”.

Aquí hay algunas expresiones simples que puede usar al dirigirse a su hijo:

  • Preguntémosle a Masha, ¿qué le gustaría hacer?
  • Recuerda, ¡siempre compartimos!
  • Pregúntale a tu amigo qué le gustaría jugar?
  • Ahora es el turno de tu hermano.
  • Ayudemos a mamá a limpiar la habitación.

Intente siempre estresarse con “nosotros”.

Conclusión

Educación: ¡este no es un concurso de popularidad! Habrá muchos casos en los que tendrá que elegir y no siempre atraerá a su hijo. Pero, si tomó una decisión, sígala hasta el final.

Comprenda una cosa importante: usted es responsable de su hijo, y él, a su vez, necesita que usted crezca amable, atento, responsable y atento a otras personas.